<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El Proceso</title>
	<atom:link href="https://el-proceso.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://el-proceso.com</link>
	<description>Yoga, meditación, mindfulness, espacio de crecimiento personal</description>
	<lastBuildDate>Thu, 10 Sep 2026 08:57:46 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.3</generator>

<image>
	<url>https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2021/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>El Proceso</title>
	<link>https://el-proceso.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Combustible del aprendizaje: ¿qué nos hace querer seguir aprendiendo?</title>
		<link>https://el-proceso.com/2026/09/10/combustible-del-aprendizaje-que-nos-hace-querer-seguir-aprendiendo/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2026/09/10/combustible-del-aprendizaje-que-nos-hace-querer-seguir-aprendiendo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2026 08:53:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://el-proceso.com/?p=42456</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2026/09/10/combustible-del-aprendizaje-que-nos-hace-querer-seguir-aprendiendo/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-100x100.jpeg 100w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">¿Qué hace que volvamos mañana a practicar, a estudiar, a probar otra vez eso que todavía no termina de salir ? A veces volvemos con ganas. Otras, no tanto. Cuando pensamos en sostener un aprendizaje suelen aparecer palabras como disciplina, ... <div><a href="https://el-proceso.com/2026/09/10/combustible-del-aprendizaje-que-nos-hace-querer-seguir-aprendiendo/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2026/09/10/combustible-del-aprendizaje-que-nos-hace-querer-seguir-aprendiendo/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-portada-100x100.jpeg 100w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">¿Qué hace que volvamos mañana a practicar, a estudiar, a probar otra vez eso que todavía no termina de salir ?</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces volvemos con ganas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Otras, no tanto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando pensamos en sostener un aprendizaje suelen aparecer palabras como <strong>disciplina, constancia o fuerza de voluntad.</strong> Y claro que tienen su lugar. Hay días en los que necesitamos un pequeño empujón para empezar o retomar algo que habíamos dejado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo <strong>me pregunto si podemos vivir siempre de ese empujón. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">También importa lo que ocurre después de empezar: comprender algo, notar una diferencia o descubrir una posibilidad que antes no habíamos visto. Normalmente imaginamos que primero llegan las ganas y después la práctica. Pero también puede suceder al revés: empezamos sin demasiado entusiasmo, algo nos llama la atención y queremos seguir un rato más. <strong>Quizá la motivación no tenga que estar siempre esperando en la puerta, a veces puede aparecer porque hemos empezado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo tan sencillo como cambiar de postura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-1024x576.jpeg" alt="" class="wp-image-42461" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-1024x576.jpeg 1024w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-300x169.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-768x432.jpeg 768w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-1536x864.jpeg 1536w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-600x338.jpeg 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-100x56.jpeg 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi-1200x675.jpeg 1200w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2026/09/Articulo-Javi.jpeg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos acercarnos a esta idea sin salir de lo cotidiano. Si estás sentado y te resulta cómodo, puedes cambiar un poco de postura y volver. Esta vez, presta atención a cómo empieza la acción:</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8211; ¿qué partes participan? </p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8211; ¿qué ocurre con el apoyo? </p>



<p class="wp-block-paragraph">No hace falta buscar una posición mejor ni encontrar nada especial. Al repetir el movimiento quizá notes algo que antes se te escapaba: un cambio en la respiración, el momento en que se suma otra parte de ti. También puede que, de momento, no distingas gran cosa. Puedes dejarlo ahí.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo interesante es que una acción tan familiar puede volver a contener una pregunta</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es una de las cosas que me interesan del <strong>Método Feldenkrais </strong><a href="https://el-proceso.com/clases/feldenkrais-con-javier/">https://el-proceso.com/clases/feldenkrais-con-javier/</a><strong>  : investigar cómo aprendemos mientras nos movemos, a partir de algo que ya hacemos todos los días.</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hacer sitio para investigar.</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Para poder observar importa cómo planteamos la tarea. Una dificultad demasiado grande puede dejarnos ocupados únicamente en conseguir el resultado. Una demasiado pequeña puede hacernos perder interés. Y un objetivo lejano puede ocultarnos los cambios que ya están ocurriendo.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">También cuentan cosas menos filosóficas: cuánto tiempo pretendemos dedicarle, a qué hora, en qué lugar o qué esperamos conseguir cada día. Antes de pedirnos más voluntad, podemos revisar alguna de estas condiciones. Practicar durante menos tiempo, hacer pequeños descansos, probar solo una parte o reducir la amplitud de un movimiento puede dejar más espacio para darnos cuenta de lo que hacemos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacer una dificultad más pequeña no significa necesariamente aprender menos. A veces permite percibir detalles que quedaban escondidos dentro de eso que llamábamos simplemente «difícil».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá el desafío sea encontrar una dificultad que todavía nos permita probar algo distinto, volver atrás y comparar sin tener que apretar los dientes en cada intento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Antes de corregir, percibir.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando algo no sale como esperábamos tenemos bastante prisa por arreglarlo. Volvemos a intentarlo, cambiamos algo o pensamos: esto lo estoy haciendo mal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ¿qué ocurre si esperamos un momento antes de corregir?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese intento puede mostrarnos dónde aparece la dificultad, qué parte todavía no comprendemos o qué hacemos siempre de la misma manera. Merece la pena darle unos instantes antes de descartarlo. A veces corregimos tan deprisa que perdemos la oportunidad de entender qué estaba ocurriendo. Podemos observarlo, compararlo con otro intento y después decidir qué cambiar. El resultado sigue importando; también importa la información que encontramos mientras intentamos alcanzarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Percibir más también cuenta.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Solemos reconocer el progreso cuando algo por fin nos sale o podemos hacerlo con mayor facilidad. Es comprensible: resulta agradable comprobarlo pero mientras ese resultado llega pueden estar cambiando otras cosas. Quizá reconoces dónde empieza la dificultad o descubres que dos intentos que parecían iguales tienen una diferencia. Empiezas a hacerte preguntas más precisas.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué puedo percibir ahora que antes se me escapaba?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa pregunta puede sustituir al habitual «¿ya me sale?». Distinguir algo nuevo nos da una referencia con la que probar y comparar, antes de elegir cómo continuar. La maestría también puede mirarse desde ahí: en la capacidad de reconocer matices y disponer de alternativas cuando cambian las condiciones. Los años de práctica pueden dejarnos algo más que repeticiones de una sola manera de hacer las cosas: recursos para no depender siempre de una única solución.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Encontrar razones para volver.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras aprendemos una actividad también vamos descubriendo cómo aprendemos. Reconocemos cuándo necesitamos insistir, cuándo descansar o qué parte conviene hacer más pequeña. Poco a poco, empezamos a orientarnos mejor incluso cuando todavía no sabemos cómo hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el movimiento tenemos muchas ocasiones para investigar esto. Al girar la cabeza, alcanzar una taza o levantarnos de una silla podemos atender a lo que sucede, probar una pequeña variación y volver a sentir. <strong>La respiración, el apoyo o el esfuerzo pueden convertirse en referencias para explorar.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong>Feldenkrais </strong>dedicamos tiempo a estas preguntas sin imponer una forma correcta de moverse. La propuesta deja margen para que cada persona reconozca diferencias en su propia experiencia. Quizá en algún momento aparezca algo que te dé ganas de volver a probar. Una sensación que no habías distinguido, una pregunta que antes no te hacías. Nada obliga a que cada intento sea interesante ni a que siempre tengas ganas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ir encontrando dentro de la práctica razones para regresar puede ser una manera de sostener el aprendizaje. <strong>La curiosidad también puede ser combustible.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué podrías descubrir si un movimiento que haces todos los días se convirtiera, por un momento, en algo que todavía puedes explorar?</strong><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si te da curiosidad comprobarlo en las clases de Método Feldenkrais de Habitando el movimiento, en El Proceso, utilizamos movimientos sencillos para explorar estas preguntas desde la experiencia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No necesitas experiencia previa ni saber de antemano qué tienes que percibir. Puedes conocer cómo son las clases o preguntar antes de decidir si te apetece venir.</p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2026/09/10/combustible-del-aprendizaje-que-nos-hace-querer-seguir-aprendiendo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El aprendizaje orgánico</title>
		<link>https://el-proceso.com/2025/10/01/el-aprendizaje-organico/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2025/10/01/el-aprendizaje-organico/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 2025 14:54:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://el-proceso.com/?p=42250</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2025/10/01/el-aprendizaje-organico/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-1024x1024.jpeg 1024w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-768x768.jpeg 768w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-600x600.jpeg 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-100x100.jpeg 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo.jpeg 1080w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">El movimiento tiene, en sí mismo, una inteligencia que conecta con una sabiduría muy antigua que no diferencia entre cuerpo y mente. Lo que necesitamos, entonces, es descubrir su lenguaje: de qué manera nos habla, nos sugiere, nos guía. Para ... <div><a href="https://el-proceso.com/2025/10/01/el-aprendizaje-organico/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2025/10/01/el-aprendizaje-organico/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-1024x1024.jpeg 1024w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-768x768.jpeg 768w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-600x600.jpeg 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo-100x100.jpeg 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/10/Imagen-articulo.jpeg 1080w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">El movimiento tiene, en sí mismo, una inteligencia que conecta con una sabiduría muy antigua que no diferencia entre cuerpo y mente.  Lo que necesitamos, entonces, es descubrir su lenguaje: de qué manera nos habla, nos sugiere, nos guía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Para mí, a través del <strong>Feldenkrais</strong>, uno va descubriendo, a su ritmo, ese lenguaje. Se trata de la <strong>lengua materna de nuestro sistema nervioso</strong>, el portal a través del cual sacamos de la oscuridad aquello que allí nos aguarda pacientemente para ser descubierto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A ese gesto de ‘sacar de la oscuridad’, podemos ponerle el nombre de <strong>aprendizaje.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otros subtítulos posibles que brotaron en el proceso de concepción de este ciclo y que pueden ayudar a ampliar su intención, son:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El cultivo de la espontaneidad del movimiento».<br>“Un viaje a la espontaneidad que eres”.<br>“La aventura de liberar tu innata capacidad de aprendizaje».<br>“El arte de flexibilizar la mente”.<br>“Otra opción es posible, si quieres”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>aprendizaje orgánico</strong> es como el crecimiento de una planta o de un árbol: no se le ordena que extienda sus ramas, simplemente encuentra la luz y la sigue. De la misma manera, en el ser humano, al explorar el movimiento con atención y suavidad, nuestro sistema nervioso descubre opciones nuevas y la mente recupera la curiosidad natural de un niño, extendiéndose más allá de lo conocido, hacia lo que está por descubrir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de forzar, sino de permitir que, poco a poco, la vida interior se expanda con más claridad, flexibilidad y libertad.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La atención es la raíz del aprendizaje orgánico</strong>:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así como una semilla germina al encontrar tierra fértil y agua, el aprendizaje surge cuando la atención se posa con suavidad en la experiencia del movimiento. No es un esfuerzo por alcanzar un resultado, sino un <strong>estar</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa calidad de atención, <strong>lo nuevo se revela sin prisa:</strong> el cerebro descubre opciones más fáciles, la mente se abre a lo desconocido y el aprendizaje se vuelve un florecimiento natural, una expansión espontánea de la Vida que eres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las sensaciones son parte del lenguaje íntimo de este tipo de aprendizaje. Como un viajero que se guía por las huellas del viento y el murmullo del agua, aprendemos escuchando los matices del movimiento: la presión del suelo, la amplitud de la respiración, la ligereza o pesadez de un gesto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al afinar la percepción, <strong>el sistema nervioso reconoce caminos más claros y nuevas posibilidades</strong>. Así, cada sensación se convierte en señal y cada señal en portal hacia una manera más libre y viva de aprender y de movernos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Te atreves a darte el tiempo?</strong><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo si te atreves, aquí tienes las coordenadas temporo-espaciales donde poder aprender explorando mientras exploras para aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br><strong>Información: </strong>&#8211; Clases presenciales cada miércoles de 11:30h a 12:30h en el Espacio El Proceso en San Cristobal de La Laguna. &#8211; Grabaciones de las clases incluidas. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Comenzamos el miércoles 8 de Octubre 2025.</strong><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si te interesa inscribirte y/o quieres más información, contacta conmigo a través de un mensaje a:<br>IG: @habitando.el.movimiento<br>Correo: habitando.el.movimiento@gmail.com</p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2025/10/01/el-aprendizaje-organico/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Redescubrir el Rodar: mucho más que un simple movimiento</title>
		<link>https://el-proceso.com/2025/03/31/redescubrir-el-rodar-mucho-mas-que-un-simple-movimiento/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2025/03/31/redescubrir-el-rodar-mucho-mas-que-un-simple-movimiento/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Mar 2025 12:32:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://el-proceso.com/?p=42133</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2025/03/31/redescubrir-el-rodar-mucho-mas-que-un-simple-movimiento/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--600x600.jpeg 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--100x100.jpeg 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier-.jpeg 736w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">¿Cuándo fue la última vez que rodaste por el suelo? ¿Recuerdas la sensación de permitirte hacerlo con fluidez? ¿Qué pasaría si exploraras ese movimiento de nuevo, ahora como adulto? El rodar es una de las primeras habilidades que desarrollamos en ... <div><a href="https://el-proceso.com/2025/03/31/redescubrir-el-rodar-mucho-mas-que-un-simple-movimiento/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2025/03/31/redescubrir-el-rodar-mucho-mas-que-un-simple-movimiento/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--600x600.jpeg 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier--100x100.jpeg 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/03/Imagen-articulo-de-Javier-.jpeg 736w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">¿Cuándo fue la última vez que rodaste por el suelo? ¿Recuerdas la sensación de permitirte hacerlo con fluidez? ¿Qué pasaría si exploraras ese movimiento de nuevo, ahora como adulto?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El rodar es una de las primeras habilidades que desarrollamos en la infancia, pero con el tiempo dejamos de hacerlo. ¿Por qué abandonamos algo tan natural? ¿Qué podríamos descubrir si lo recuperáramos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el bebé, este acto espontáneo <strong>es la base de cómo aprende a organizar el movimiento</strong> y le permite explorar su entorno, fortalecer su musculatura y <strong>sentar las bases para futuros movimientos más complejos</strong>, lo que le conecta de manera profunda con su <strong>crecimiento y aprendizaje.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al revisar y refinar esta habilidad fundamental, <strong>aclaramos conexiones neurológicas profundas</strong> que se extienden por toda nuestra vida, <strong>influyendo en la postura, la coordinación y la facilidad en todo lo que hacemos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de ser un simple juego, rodar <strong>puede transformar la manera en que te relacionas con tu cuerpo y el espacio que te rodea.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Y si este gesto te permitiera <strong>soltar tensiones acumuladas</strong>? ¿Y si pudiera ayudarte a <strong>mejorar tu coordinación y equilibrio</strong>? ¿o a descubrir algo inesperado, una <strong>nueva forma de moverte, de sentir y de habitar tu cuerpo</strong>, tu experiencia vital?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imagina por un momento que te tumbas en el suelo y exploras suavemente cómo rodar sin esfuerzo innecesario, recreándote en las sensaciones, disfrutando de moverte por el placer de moverte. ¿Notas cómo cambia tu percepción del espacio? ¿Cómo responde tu espalda, tus hombros, tu respiración?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Quizá la clave no esté en hacer más esfuerzo, sino en moverse con más inteligencia.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Te atreves a probar?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sólo si te atreves, aquí tienes las coordenadas temporo-espaciales donde poder aprender explorando mientras exploras para aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Información:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Clases presenciales cada miércoles de 11:30h a 12:30h en el Espacio El Proceso en San Cristobal de La Laguna.</li>



<li><em>Grabaciones de las clases incluídas.</em></li>



<li>Comenzamos el miércoles <strong>2 de Abril</strong> 2025 un ciclo de 8 sesiones</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Si te interesa inscribirte y/o quieres más información, contacta conmigo a través de un mensaje a:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>IG:</strong> @habitando.el.movimiento</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Correo:</strong> habitando.el.movimiento@protonmail.com<em></em></p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2025/03/31/redescubrir-el-rodar-mucho-mas-que-un-simple-movimiento/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pensamiento sensacional</title>
		<link>https://el-proceso.com/2025/02/10/pensamiento-sensacional/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2025/02/10/pensamiento-sensacional/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Feb 2025 10:44:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://el-proceso.com/?p=42106</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2025/02/10/pensamiento-sensacional/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-100x100.jpeg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">El ARTE de pensar el MOVIMIENTO que eres. Ciclo de 8 clases presenciales del Método FELDENKRAIS durante los meses de febrero y marzo de 2025. Miércoles de 11:30h a 12:30h en el Espacio El Proceso en San Cristóbal de La ... <div><a href="https://el-proceso.com/2025/02/10/pensamiento-sensacional/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2025/02/10/pensamiento-sensacional/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2025/02/Imagen-articulo-Javi-febrero-100x100.jpeg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">El ARTE de pensar el MOVIMIENTO que eres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ciclo de 8 clases presenciales del Método FELDENKRAIS durante los meses de febrero y marzo de 2025. Miércoles de 11:30h a 12:30h en el Espacio El Proceso en San Cristóbal de La Laguna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parto de la siguiente premisa:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Así como te relacionas con el movimiento que eres, así experimentas la Vida que eres”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo piensas el movimiento?</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Usas palabras o acciones?</li>



<li>¿Te lo cuentas o lo experimentas?</li>



<li>¿Un puente hacia el logro o hacia el aprendizaje?</li>



<li>¿Una imposición o un diálogo?</li>



<li>¿Un cultivo del esfuerzo o de la escucha?</li>



<li><em>Es decir: ¿Te cuentas, con palabras, un camino hacia el logro a través imponerte un movimiento desde el esfuerzo? o ¿accionas, percibiendo sensaciones, para experimentar el aprendizaje nacido de la escucha a la que invita el diálogo?</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Estas preguntas están apuntando a una experiencia, es decir, te están invitando a una <strong>exploración directa y honesta</strong> más allá de las palabras, a la raíz misma del movimiento. Una vez allí, la pregunta se transforma en catalizador de una Sabiduría que es, a la par, novedosa y obvia a la vez, y que actualiza el foco de tu atención, devolviéndolo a las coordenadas que activan una inteligencia que te es inherente como ser humano y que involucra lo intangible del pensamiento (la intención) con lo tangible del movimiento (las sensaciones), la mente con el cuerpo, el <strong>terreno fértil</strong> donde <strong>tu relación con el movimiento se integra</strong> y se convierte en <strong>aprendizaje</strong> y en el inicio de una <strong>espiral virtuosa</strong> que no conoce límites, <strong>capáz de alquimizar lo imposible y convertirlo en la Elegancia de la Maestría o la Maestría de la Elegancia.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, a través de <strong>prestar atención al universo de las sensaciones</strong>, poco a poco, se van alineando intención y sensación, pensamiento y movimiento. Y, desde esa coherencia, te conviertes en testigo y parte a la vez de <strong>la organicidad de un proceso</strong> que se autorregula a cada paso, en cada pensamiento, en cada movimiento:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“El Proceso de Aprendizaje que la Vida Humana es, que el movimiento humano es”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Advertencia:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Se trata de un Viaje de no retorno, de una Aventura con efectos secundarios inevitables e inciertos y con alto potencial transformador.</li>



<li>Los aprendizajes acerca de ti mismo que el ciclo puede ofrecerte, son directamente proporcionales a la dosis de Curiosidad y honestidad con la que te atrevas a abordarlo.</li>



<li>Como en cualquier proceso de verdadero y profundo aprendizaje, es posible que experimentes cierto grado de confusión que con el tiempo llamarás sorpresa y se convertirá en un catalizador de tu Curiosidad e inspiración.</li>



<li>La comodidad no está asegurada, pero sí el potencial desarrollo de la capacidad de aumentar tu sensibilidad, lo que te llevará a detectar con más precisión y prontitud la presencia de incomodidad en tu experiencia y, así, poder hacer los ajustes necesarios hacia la comodidad.</li>



<li>La Responsabilidad de tu experiencia es, íntegramente, tuya, todo un Regalo de Libertad en el que se sustenta tu Dignidad.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Te atreves a asumir la responsabilidad de transformar tu vínculo con el movimiento en toda una Aventura de Vida? ¿a descubrir que, quizás, no te mueves como piensas que lo haces? ¿o a que piensas el movimiento de una manera que no te transforma sino que te convierte en un autómata?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sólo si te atreves, aquí tienes las coordenadas temporo-espaciales donde poder aprender explorando mientras exploras para aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si te interesa inscribirte y/o quieres más información, contacta conmigo a través de un mensaje a:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>IG:</strong> @habitando.el.movimiento</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Correo:</strong> habitando.el.movimiento@protonmail.com<em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2025/02/10/pensamiento-sensacional/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los OjOs: un viaje al movimiento que eres</title>
		<link>https://el-proceso.com/2024/12/10/los-ojos-un-viaje-al-movimiento-que-eres/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2024/12/10/los-ojos-un-viaje-al-movimiento-que-eres/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Dec 2024 17:45:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://el-proceso.com/?p=42031</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2024/12/10/los-ojos-un-viaje-al-movimiento-que-eres/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-100x100.jpeg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">¿Qué papel juegan tus ojos en cómo te mueves, piensas y sientes? ¿Sabías que la manera en que usas tus ojos afecta cómo caminas, respiras y te organizas en el espacio?¿Y te habías parado a pensar en que lo contrario ... <div><a href="https://el-proceso.com/2024/12/10/los-ojos-un-viaje-al-movimiento-que-eres/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2024/12/10/los-ojos-un-viaje-al-movimiento-que-eres/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-150x150.jpeg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-150x150.jpeg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-300x300.jpeg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2024/12/Los-ojos-100x100.jpeg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">¿Qué papel juegan tus ojos en cómo te mueves, piensas y sientes? </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Sabías que la manera en que usas tus ojos afecta cómo caminas, respiras y te organizas en el espacio?¿Y te habías parado a pensar en que lo contrario también es posible, es decir, que tu manera de respirar, de caminar y de relacionarte con el medio en el que te encuentras condiciona el uso que haces de tus ojos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué has dejado de mirar, explorar o aprender</strong>? </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Y si tus ojos reflejan tu manera de estar en el mundo? ¿Qué te cuentan? ¿Qué pasaría si exploraras el potencial de tus ojos como una puerta hacia una conexión más profunda contigo?¿Qué posibilidades aparecerían si aprendieras a cultivar una mayor riqueza en la escucha y el uso de tus ojos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras miles de años de evolución, los ojos se han convertido en un órgano sensorial de gran complejidad y versatilidad, con un increíble cerebro igual de complejo y versátil que los coordina con una gran precisión a través de los músculos oculares. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos permiten ver los colores y percibir en tres dimensiones el mundo que nos rodea. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos proporcionan visión periférica y la capacidad de enfocar detalles y nos permiten detectar el movimiento y movernos con la mirada fija en un punto concreto, algo que nos da estabilidad y nos facilita desplazarnos de manera eficiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si esto es así, entonces, ¿por qué tenemos problemas de visión? </p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestro día a día, por la configuración de nuestras sociedades y, sobre todo, por la manera en que cada uno de nosotros decide (consciente o inconscientemente) moverse a través de ellas, <strong>vamos generando hábitos en el <em>cómo nos relacionamos con el entorno</em></strong>. Hábitos que no solo no enriquecen ese potencial, sino que lo desnutren y debilitan, hasta el punto de que se comienza a marchitar precozmente, como resultado de la escasa variedad de posibilidades exploradas. O dicho de otra forma, como resultado de cultivar una misma manera de pensar, de sentir y de movernos en nuestras vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, <strong>es al dejar de explorar nuevas maneras que nos encarcelamos en las conocidas, luego en las más conocidas y finalmente envejecemos por desnutrición de nueva información</strong>. Información que siempre estuvo presente, pero que dejamos de verla y aprendimos a ignorarla, e incluso a temerla. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dejamos de aprender y envejecer pasó de ser símbolo de Maestría de nuestro Potencial, a ser símbolo de decrepitud y deterioro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La vida moderna es una vida con tendencias sedentarias y mucha presencia de pantallas digitales que genera patrones y hábitos de movimiento orientados a un uso excesivamente limitado y restringido<br>de nuestros ojos. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un uso especializado en una visión muy detallada de cosas que están delante de nosotros, a distancias cortas o medias, con poca movilidad del cuerpo, con la cabeza normalmente fijada en una misma posición durante muchas horas y todo esto convierte a los ojos en los únicos protagonistas de la acción, ignorando al resto de integrantes del individuo (pies, piernas, pelvis, costillas, columna, cabeza) y provocando, con el tiempo, una merma en nuestra salud ocular (tensión ocular, fatiga, mala circulación y deficiencias visuales) y del bienestar general.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los ojos son mucho más que órganos de visión: son una extensión del sistema nervioso que influye profundamente en cómo percibimos y nos relacionamos con el mundo. </strong>Al integrarlos conscientemente en nuestras acciones y percepción, podemos mejorar nuestra coordinación, equilibrio y bienestar general.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Y qué podemos hacer?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el ciclo de clases del <strong>Método de Feldenkrais</strong> que ofrezco durante los próximos meses, pondremos el foco en algunas características clave de un uso sano de los ojos para enriquecer sus opciones y cultivar una manera de incluirlos en nuestro día a día, que saque a la luz aquellas partes de su potencial que han quedado enterradas bajo nuestros hábitos de uso de los mismos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea es crear, en cada clase, un contexto amable y cómodo, que estimule la exploración del repertorio funcional de tus ojos. Todo a través de movimientos suaves y lentos, prestando atención a las sensaciones durante el movimiento, para facilitar la toma de conciencia del uso que haces de ellos y de su relación con la estructura ósea y el entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conozcas o no el Método Feldenkrais, tengas o no dificultades con tu visión, el diseño del ciclo y de las clases está enfocado en que cada persona tenga la oportunidad de descubrir sus hábitos presentes y<br>explorar más allá de ellos, con la <em>simple</em> premisa de descubrir que cada momento, cada movimiento, tiene el potencial de mostrarte cómo te mueves y, desde ahí, es elección tuya si quieres desarrollar el arte de descubrir/crear nuevas posibilidades con las que nutrir a tu cerebro y expandir los límites de lo posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Exploramos juntos la manera de nutrir esta Maravilla de la evolución, esta exquisitamente compleja y versátil tecnología del Universo que son los ojos? O dicho de otra manera, ¿te apuntas conmigo a cultivar la Mirada que transforme la idea de deterioro y decrepitud que tenemos de la vejez en otra más acorde con la habilidad que <strong>hace único a nuestro cerebro: su plasticidad, su capacidad de transformación, su capacidad de Aprendizaje</strong>, convirtiendo así los años de vida en el Camino hacia la Maestría/Elegancia?<br>¿Te atreVes?<br></p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2024/12/10/los-ojos-un-viaje-al-movimiento-que-eres/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tu bienestar emocional depende del estado de tu autopercepción</title>
		<link>https://el-proceso.com/2023/09/25/tu-bienestar-emocional-depende-del-estado-de-tu-autopercepcion/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2023/09/25/tu-bienestar-emocional-depende-del-estado-de-tu-autopercepcion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Sep 2023 11:45:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://el-proceso.com/?p=41605</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2023/09/25/tu-bienestar-emocional-depende-del-estado-de-tu-autopercepcion/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-150x150.png" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-150x150.png 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-300x300.png 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-1024x1024.png 1024w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-768x768.png 768w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-100x100.png 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-600x600.png 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia.png 1080w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">La ventana de tolerancia es un concepto creado por el Dr. Siegel para describir el espacio donde podemos responder a un estímulo sin reaccionar y regresar de forma natural al equilibrio, o dicho de otro modo, es el rango de ... <div><a href="https://el-proceso.com/2023/09/25/tu-bienestar-emocional-depende-del-estado-de-tu-autopercepcion/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2023/09/25/tu-bienestar-emocional-depende-del-estado-de-tu-autopercepcion/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-150x150.png" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-150x150.png 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-300x300.png 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-1024x1024.png 1024w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-768x768.png 768w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-100x100.png 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia-600x600.png 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2023/09/Ventana-de-tolerancia.png 1080w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">La<strong> ventana de tolerancia </strong>es un concepto creado por el Dr. Siegel para describir el <strong>espacio donde podemos responder a un estímulo sin reaccionar y regresar de forma natural al equilibrio</strong>, o dicho de otro modo, es el rango de intensidad emocional que podemos tolerar en un momento determinado.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sabes que <strong>estás dentro de tu ventana de tolerancia </strong>si cumples estos dos puntos:</p>



<p class="wp-block-paragraph">* Puedes sentir tus sensaciones internas y<br>* eres capaz de gestionar algo no agradable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este estado sientes seguridad, puedes aprender y disfrutar de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Esta ventana<strong> es flexible y va cambiando a lo largo del día</strong>, en un determinado momento puedes desbordarte emocionalmente, no aceptar lo que pasa en el momento presente o también puede suceder algo imprevisto que te saca del centro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay dos maneras de <strong>estar fuera de tu ventana de tolerancia </strong>que son:<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">* <strong>Hiperactivación</strong>: estado de alerta, hipervigilancia, ansiedad, pensamiento cíclico u obsesivo, reactividad emocional, tensión corporal, temblores. Aparecen mecanismo de lucha o huida.<br>* <strong>Hipoactivación</strong>: casi nula percepción de las sensaciones, pensamiento nublado, baja energía, aletargamiento o colapso. A este estado se le relaciona con signos de depresión y colapso.<br></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">¿Te reconoces en alguno de estos estados?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Por la tanto, la propia definición del concepto en sí nos muestra que <strong>nuestro bienestar emocional no depende tanto de los sucesos que nos ocurren sino más bien depende del estado de autopercepción</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque estemos tristes, enfadadas, estresadas, si estamos en contacto con nuestras sensaciones internas podremos gestionar mejor lo que nos ocurre que si nos desconectamos de nuestro cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>La <strong>propia naturaleza invita a entrar y salir de la ventana</strong>, y regresar de nuevo al centro. Cuando esto no pasa y nos quedamos en uno de los dos estados fuera de nuestra ventana debemos tomar consciencia para hacerlo a través de los <strong>recursos que nuestro cuerpo nos ofrece. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cualquier tipo de<strong> </strong>trauma hace que nuestra ventana sea más pequeña y que con mayor facilidad estemos la mayor parte del tiempo fuera de ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Es importante prestar atención para <strong>saber cómo sentimos</strong> (sentimos de sentir nuestras sensaciones principalmente) porque es la primera señal que nuestro cuerpo nos da para que nos demos cuenta de que estamos saliendo de nuestra ventana. Antes incluso que la emoción.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Al conocer estas sensaciones podemos volver antes al equilibrio, sin dejarnos llevar por el derrame emocional, ni por la parálisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Si este tema te parece interesante te animo a que descubras mi trabajo ya sea en Acompañamiento personalizado como en Talleres grupales que ofrezco en el Espacio El Proceso, o que visites mi web <a href="https://danzasomatica.com/" target="_blank" rel="noopener">https://danzasomatica.com/</a></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>¡ Además, tengo un regalo preparado para ti relacionado con lo que te acabo de compartir !</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Enlace para <strong>práctica de audio</strong> de <strong>Registro de sensaciones</strong> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dcY__f_s3Ts" target="_blank" rel="noopener">https://www.youtube.com/watch?v=dcY__f_s3Ts</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí el enlace para obtener el archivo <strong>archivo </strong>con el que hacer el Registro de sensaciones <a href="https://drive.google.com/file/d/1vvzJ51Ph1MCAYyNC817BhW1ZY6Y5E5kV/view" target="_blank" rel="noopener">https://drive.google.com/file/d/1vvzJ51Ph1MCAYyNC817BhW1ZY6Y5E5kV/view</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2023/09/25/tu-bienestar-emocional-depende-del-estado-de-tu-autopercepcion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Beneficios del mindfulness en la comunicación</title>
		<link>https://el-proceso.com/2019/02/14/beneficios-del-mindfulness-en-la-comunicacion/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2019/02/14/beneficios-del-mindfulness-en-la-comunicacion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Feb 2019 21:37:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Mindfulness]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación consciente]]></category>
		<category><![CDATA[empatía]]></category>
		<category><![CDATA[presencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.el-proceso.com/?p=8309</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2019/02/14/beneficios-del-mindfulness-en-la-comunicacion/" target="_blank"><img width="150" height="100" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2019/02/chicas-en-columpios-scaled.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2019/02/chicas-en-columpios-scaled.jpg 2560w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2019/02/chicas-en-columpios-600x400.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">El ser humano es un ser social por naturaleza. Necesitamos estar en contacto con otras personas porque, simplemente, nos necesitamos las unas a las otras para subsistir, sobre todo, durante nuestros primeros años de vida. Al nacer no sabemos hablar ... <div><a href="https://el-proceso.com/2019/02/14/beneficios-del-mindfulness-en-la-comunicacion/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2019/02/14/beneficios-del-mindfulness-en-la-comunicacion/" target="_blank"><img width="150" height="100" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2019/02/chicas-en-columpios-scaled.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2019/02/chicas-en-columpios-scaled.jpg 2560w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2019/02/chicas-en-columpios-600x400.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">
<p class="wp-block-paragraph">El ser humano
es un <strong>ser social por naturaleza</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Necesitamos
estar en contacto con otras personas porque, simplemente, nos necesitamos las
unas a las otras para subsistir, sobre todo, durante nuestros primeros años de
vida.</p>



<p class="has-text-color has-luminous-vivid-orange-color wp-block-paragraph">Al nacer no sabemos
hablar y eso no nos impide comunicarnos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Siendo bebés,
la mayoría de las veces es a través del llanto que comunicamos nuestra
necesidad de comer o beber,&nbsp; para avisar
de que necesitamos atención ante un dolor o molestia, para reclamar la
necesidad de afecto o, simplemente, para transmitir cualquier necesidad fisiológica
que tengamos. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Primero
contactamos con nuestra necesidad y, al no ser capaces de satisfacerla, nos
comunicamos por el medio del que disponemos para que alguien nos la cubra</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento de nuestra vida es una necesidad conectada fundamentalmente con nuestro <strong><em>cuerpo</em></strong><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">A medida que
crecemos, pero aún en los primeros años de nuestra vida, entramos en contacto
con nuestras emociones y nuestro comportamiento comienza a estar motivado,
además de por las necesidades que nos transmite nuestro cuerpo a nivel
fisiológico, por las necesidades que nos comunican nuestras emociones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento, quienes nos educan juegan un papel muy importante ya que nos enseñan a gestionar nuestras <strong><em>emociones</em></strong>, encauzando así nuestro comportamiento para que la respuesta que generemos ante la emoción sea la que creen más apropiada para la situación y para nuestro beneficio. Estas enseñanzas pueden venir dadas por las palabras, que ya entendemos y que usamos en nuestras comunicaciones, pero en edades tempranas prevalecerá siempre el aprendizaje que obtendremos del propio comportamiento de quienes nos educan, por mucho que nos digan. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y digo con
consciencia en edades tempranas, porque en esos momentos estamos muy conectados
con nuestro cuerpo, que es un maravilloso contenedor de información, que nos
avisa de nuestras necesidades de alimento o bebida, de tener afecto, de atender
un malestar, de expresarnos a través del llanto o de la risa, de movernos o de
gritar, de relacionarnos y de con quién hacerlo o de qué modo y para qué,…&nbsp; </p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas edades
hay algunas necesidades que ya podemos satisfacer de forma autónoma y, para
aquellas en las que requiramos de ayuda, disponemos del uso de la palabra para pedirla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro está que
no siempre tenemos la posibilidad de cubrir nuestras necesidades, a veces,
simplemente, no lo hacemos y, salvo que no hacerlo atente contra nuestra propia
supervivencia, nos aporta experiencia de crecimiento y aprendizaje, si
decidimos vivirla desde ese lugar.</p>



<p class="has-text-color has-vivid-cyan-blue-color wp-block-paragraph">A medida que nos hacemos personas adultas ganamos más autonomía y damos más uso a la<strong> <em>palabra</em></strong><em> </em>como medio de comunicación y es lógico, es muy cómoda, rápida y fácil y <strong>a nuestra mente le encanta</strong>, tanto, que cuando no estamos usándola para comunicarnos con otras personas, nuestra mente no para de generar pensamientos que la contienen.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensamientos</strong> de ideas propias o ajenas y que van determinando nuestra forma de vivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensamientos</strong> que nos enjuician de la manera que sea: nuestro comportamiento, nuestra imagen, nuestras capacidades, o que enjuician a otras personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensamientos</strong> de situaciones pasadas en los que navegamos, algunas veces buscando aprendizajes, o situaciones futuras que nos permitan ver escenarios posibles de acuerdo a diferentes acciones que pudiéramos tomar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensamientos</strong> que son fruto del razonamiento y que nos conducen a tomar decisiones. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Todo tipo de pensamientos</strong> que de por sí son inocuos si no fuera que la mayoría de las veces nos quedamos atrapados en ellos, incluso, cuando estamos comunicándonos con otras personas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y así es muy
difícil, por no decir imposible, que nos comuniquemos, entendiendo por
comunicación el intercambio de mensajes (lenguaje verbal o no verbal) entre
personas o grupos de personas.</p>



<p class="has-text-color has-luminous-vivid-orange-color wp-block-paragraph"><strong><em>Lo primero</em></strong><em> </em><strong><em>que nos dificulta una comunicación verdadera, sana y consciente</em></strong>, es que, siendo emisores no seamos conscientes del mensaje que queremos enviar, así que,  antes de nada, debemos activar nuestra comunicación interna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al decir <strong>comunicación interna </strong>me refiero a nuestra capacidad de entrar en contacto con
nuestro mundo interior para detectar, desde ahí, qué emociones están alojadas
en nuestro cuerpo y qué necesidades posibles están contenidas en ellas.
Necesidades que quizás podemos satisfacer por nosotros mismos o con ayuda de la
persona con la que queremos comunicarnos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la práctica continuada del <strong>mindfulness</strong> o entrenamiento de la atención conseguimos, poco  a poco, apaciguar el fluir continuo de nuestro pensamiento que nos está impidiendo acceder a la información contenida en nuestro interior. Activamos, desde un lugar compasivo y sereno, una escucha consciente que nos permite ver donde antes no podíamos. </p>



<p class="has-text-color has-luminous-vivid-orange-color wp-block-paragraph"><strong><em>Lo segundo </em></strong><em> </em><strong><em>que nos dificulta una comunicación verdadera, sana y consciente</em>,</strong> es que, aún siendo capaces de entrar en contacto con nuestro mundo interior, no dispongamos de las herramientas para hacer llegar nuestro mensaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al entrenarnos en estar más en el aquí y ahora, somos más conscientes de nuestros patrones de comportamientos a la hora de comunicarnos, de la reactividad de nuestras acciones, del uso de nuestro lenguaje verbal y no verbal y de las incoherencias que observamos entre lo que pensamos, lo que sentimos, lo que&nbsp; hacemos y lo que decimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ser conscientes de nuestras dificultades es el primer paso para iniciar un camino que nos aporte los recursos que necesitamos. En mi camino de investigación en este sentido me he encontrado con un modelo de comunicación que recomiendo muchísimo y que ponemos en práctica en uno de nuestros talleres  <a href="https://www.el-proceso.com/taller/comunicacion-sana-y-consciente/">https://www.el-proceso.com/taller/comunicacion-sana-y-consciente/</a> , el modelo de <strong>Comunicación No Violenta o Comunicación Compasiva de Marshall B. Rosenberg</strong>. </p>



<p class="has-text-color has-luminous-vivid-orange-color wp-block-paragraph"><strong><em>Lo tercero que nos dificulta una comunicación verdadera, sana y consciente,</em></strong> es que, en la posición de receptores del mensaje que nos envía nuestro interlocutor, no seamos capaces de recibirlo estando presentes y con empatía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al decir estar
presentes me refiero a seguir manteniendo una escucha interna al tiempo que escuchamos
de manera consciente a la otra persona, una escucha que vaya más allá de
comprender el significado de sus palabras y que nos permita percibir su estado
emocional y a la vez, qué emociones se mueven en nosotros al recibir el mensaje.
</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El gran beneficio del mindfulness y la meditación</strong> es precisamente que su práctica nos permite desarrollar nuestra <strong><em>capacidad de presencia</em></strong>, una presencia con todo nuestro ser y que, además, nos posiciona en el lugar de amabilidad y compasión, que es donde las comprensiones pueden darse, tanto de nosotros como del otro ser humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saber <strong>comunicar</strong> es todo un arte que se
cultiva y no me refiero a comunicar un conocimiento, que también es una
capacidad que se puede aprender y desarrollar, sino a saber comunicar a las
personas que queremos, que nos importan, con las que compartimos camino de
vida, aquello que necesitamos, en el momento que lo necesitamos y de una manera
que sea sana para la relación que mantenemos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Saber comunicar es
todo un arte</strong><strong>
</strong>que
nos conduce a disfrutar de relaciones más felices y por el que desarrollar
nuestras capacidades para conseguirlo merece el tiempo y la dedicación que
invirtamos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y el mindfulness, en este sentido, nos proporciona un lugar muy enriquecedor, compasivo y amable, desde el que hacerlo y al que, desde aquí, animamos a experimentar. </p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2019/02/14/beneficios-del-mindfulness-en-la-comunicacion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mar de mariposas</title>
		<link>https://el-proceso.com/2018/10/18/mar-de-mariposas/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2018/10/18/mar-de-mariposas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Oct 2018 19:30:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[cuento]]></category>
		<category><![CDATA[imaginación]]></category>
		<category><![CDATA[mariposas]]></category>
		<category><![CDATA[transformación]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.el-proceso.com/?p=4433</guid>

					<description><![CDATA[]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2018/10/18/mar-de-mariposas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo lograr meditar</title>
		<link>https://el-proceso.com/2018/10/13/como-lograr-meditar/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2018/10/13/como-lograr-meditar/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Oct 2018 19:09:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Compasión]]></category>
		<category><![CDATA[Concentración]]></category>
		<category><![CDATA[contemplación]]></category>
		<category><![CDATA[meditar]]></category>
		<category><![CDATA[postura]]></category>
		<category><![CDATA[respiración]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.el-proceso.com/?p=3910</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2018/10/13/como-lograr-meditar/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-150x150.jpg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-300x300.jpg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">A priori meditar es algo sencillo, para hacerlo tan solo hemos de estar en una postura de quietud, en silencio, con respiración abdominal y situarnos en una actitud compasiva desde la que observar todo lo que acontece en nuestro campo ... <div><a href="https://el-proceso.com/2018/10/13/como-lograr-meditar/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2018/10/13/como-lograr-meditar/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-150x150.jpg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-300x300.jpg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/VIVE-TU-SONRISA-INTERNA-visualización-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top"><p>A priori <u>meditar es algo sencillo</u>, para hacerlo tan solo hemos de estar en una postura de quietud, en silencio, con respiración abdominal y situarnos en una actitud compasiva desde la que observar todo lo que acontece en nuestro campo mental, disfrutando, en ciertos momentos, de la <strong>presencia en el vacío.</strong></p>
<p>Y es algo sencillo después de tiempo de práctica, como casi todo, y de seguir unos pasos concretos para conseguirlo.</p>
<p>Lo primero a tener en cuenta es que cuando vamos a sentarnos a meditar hay tres aspectos que debemos cuidar y cultivar:</p>
<p><strong>1.<span style="color: #ff6600;"> <u>La postura</u></span></strong><strong><span style="color: #ff6600;">,</span> por encima de todo, <span style="color: #ff6600;"><u>no debe causarnos dolor</u></span></strong>. Cuando vemos imágenes de personas meditando solemos verlas sentadas en el suelo, sobre un cojín de meditación o zafu, las caderas abiertas, las rodillas apoyadas en el suelo, los pies apoyados en el suelo (<em>postura birmana</em>) o sobre las pantorrillas (<em>postura de loto</em>) y la espalda recta. Esas posturas son las más habituales y tienen un sentido de ser y, aunque podemos llegar a ellas con práctica, si no tenemos la flexibilidad suficiente no es recomendable que comencemos a meditar desde ellas. Podemos, en cambio, comenzar sentándonos en una silla o en un banco de meditación (<em>postura de diamante</em>). Si no tenemos problemas con las rodillas, el banco de meditación es, sin lugar a dudas, la mejor opción, ya que la inclinación que tiene el asiento nos ayuda a mantener la espalda recta de manera natural.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-3919" src="https://www.el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-300x225.jpg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-600x450.jpg 600w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-768x576.jpg 768w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-1024x768.jpg 1024w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-100x75.jpg 100w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-881x661.jpg 881w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/oshana12-1200x900.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Una vez que hemos encontrado <u>el asiento que mejor se adapta a nuestras condiciones físicas del momento</u>, ya sea en un <strong>banco de meditación</strong>, un <strong>zafu</strong> o una <strong>silla</strong>, lo siguiente es ajustar la colocación de nuestro cuerpo hasta ir encontrando la postura que, al no generarnos incomodidad, no nos distraerá del ejercicio de meditación y, además, será canalizadora de la conciencia.</p>
<p>Este ajuste hay que hacerlo poco a poco en cada <em>sentada,</em> ya que requiere de movimientos muy sutiles del cuerpo sobre los que debemos prestar atención. Algunas de las acciones que podemos realizar para conseguir una buena postura son las siguientes:</p>
<p>&#8211; <span style="color: #3366ff;"><u>Mantener la espalda recta</u></span>, es importante que al hacerlo no forcemos la curvatura natural de la zona lumbar, ya que hacerlo nos puede lesionar.</p>
<p>&#8211; <span style="color: #3366ff;"><u>Retraer ligeramente la barbilla</u></span>, o conseguir el “cuello de pato”, lo que nos permitirá liberar las cervicales de tensiones.</p>
<p>&#8211; <span style="color: #3366ff;"><u>Relajar los hombros</u> </span>y moverlos ligeramente hacia detrás para que la zona del pecho se aperture.</p>
<p>&#8211; <span style="color: #3366ff;"><u>Descansar las manos</u></span> en las piernas o en el regazo y adoptar un gesto sagrado o mudra con ellas.</p>
<p><strong>2. </strong><span style="color: #ff6600;"><strong><u>La respiración</u></strong></span>, que ha de ser una respiración abdominal, como la que teníamos cuando éramos bebés, con toda la zona del abdomen distendida y relajada. Cuando llevamos un ritmo de vida con cierto estrés solemos tener una respiración fundamentalmente torácica y nos cuesta bajarla al vientre. Hay técnicas y prácticas concretas que nos ayudan a recuperar la respiración abdominal, como el yoga, además del propio acto voluntario de hacerla cuando nos sentamos a meditar.</p>
<p><strong>3.</strong>  <span style="color: #ff6600;"><strong><u>La actitud compasiva</u></strong></span>, que es el lugar en el que nos colocamos para observar los contenidos que surgen en nuestro campo mental. Llegar a esta actitud es lo que lleva más tiempo de práctica y con lo que solemos encontrar mayores dificultades, porque son muchas las actitudes arraigadas y los patrones de conducta que nos limitan y que hay que mirar y atravesar con amabilidad, como el juicio, la no aceptación, la queja, la culpa,… Algo que ayuda mucho a acercarnos a la compasión cuando nos sentamos a meditar es <u>realizar el acto físico de esbozar una leve sonrisa</u>, puede parecer algo sin trascendencia, pero al hacerlo abrimos la puerta a la amabilidad para con nosotros y ese es el primer paso hacia la actitud compasiva. <a href="https://www.el-proceso.com/2018/01/04/que-es-la-compasion/">https://www.el-proceso.com/2018/01/04/que-es-la-compasion/</a></p>
<p>Al comienzo de este artículo mencionamos que meditar requiere <span style="color: #000000;"><strong>silencio</strong></span>, sin embargo, muchas de las meditaciones que conocemos o que nos proponen cuando realizamos talleres o algún tipo de instrucción de meditación son meditaciones guiadas, ¿por qué?</p>
<p>Al decir que al meditar estamos en silencio no nos referimos a un silencio externo sino a<span style="color: #ff6600;"> <strong>silencio interno</strong></span>, al <u>silencio mental</u> y conseguirlo requiere de unos pasos en los que las meditaciones guiadas son de gran ayuda. Los tipos de meditaciones guiadas que nos ayudan a calmar la mente poco a poco, hasta conseguir pequeños espacios de silencio interior, pueden englobarse en dos:</p>
<p>&#8211; <span style="color: #3366ff;"><u>Meditaciones guiadas de concentración o meditaciones <em>Samatha</em></u></span>, en las que la propuesta es que enfoquemos nuestra atención y observación en acciones concretas, como contar respiraciones, escanear nuestro cuerpo o visualizar. Con la práctica continuada de estas meditaciones conseguimos bajar la dispersión de nuestra mente.</p>
<p>&#8211; <span style="color: #3366ff;"><u>Meditaciones guiadas de contemplación o meditaciones <em>Vipassana</em></u></span>, en las que ampliamos la observación hacia los contenidos de nuestra mente tratando de no dejarnos atrapar por ellos. Cuando nos sentamos a realizar una meditación de contemplación es como si nos sentáramos en la butaca de un cine y nos dispusiéramos a ver una película, observamos desde la distancia.</p>
<p>Hay veces que cuando estamos realizando estos tipos de meditaciones tienen lugar instantes en los que logramos conectar con el vacío y, entonces, podemos degustar el estado meditativo.</p>
<p>A posteriori, meditar es una acción y, en este caso, solo desde la acción continuada es que cada persona puede encontrar su propio camino hacia la meditación.</p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2018/10/13/como-lograr-meditar/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Eres consciente del poder de la palabra?</title>
		<link>https://el-proceso.com/2018/10/06/eres-consciente-del-poder-de-la-palabra/</link>
					<comments>https://el-proceso.com/2018/10/06/eres-consciente-del-poder-de-la-palabra/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Silvia Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Oct 2018 21:25:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[consciencia]]></category>
		<category><![CDATA[palabra]]></category>
		<category><![CDATA[poder de la palabra]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.el-proceso.com/?p=2455</guid>

					<description><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2018/10/06/eres-consciente-del-poder-de-la-palabra/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-150x150.jpg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-300x300.jpg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top">Que dispongamos del uso de la palabra no implica necesariamente que nos comuniquemos a través de ella de una manera eficaz. Esto solo es posible cuando tomamos consciencia del poder que contiene. Y si no, que se lo digan al ... <div><a href="https://el-proceso.com/2018/10/06/eres-consciente-del-poder-de-la-palabra/" class="more-link">Read More</a></div></td></tr><table>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 100%;"><tr><td style="width:33%; padding-right: 10px;" valign="top"><a href="https://el-proceso.com/2018/10/06/eres-consciente-del-poder-de-la-palabra/" target="_blank"><img width="150" height="150" src="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail size-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-150x150.jpg 150w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-300x300.jpg 300w, https://el-proceso.com/wp-content/uploads/2018/10/El-poder-de-la-palabra-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a></td><td style="width:66%; text-align: justify;" valign="top"><p>Que dispongamos del uso de la palabra no implica necesariamente que nos comuniquemos a través de ella de una manera eficaz.</p>
<p>Esto solo es posible cuando <strong>tomamos consciencia del poder que contiene</strong>.</p>
<p>Y si no, que se lo digan al sabio que fue castigado en el cuento «La verdad y la palabra<i>» </i> que, a continuación, relatamos.</p>
<p><em>Un Sultán soñó que había perdido todos sus dientes. Al despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.</em></p>
<p><em>&#8211; ¡Qué desgracia, mi Señor! -dijo el sabio-, cada diente caído representa la  pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.</em></p>
<p><em>&#8211; ¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! ¡Castigadle! – gritó el Sultán enfurecido.</em></p>
<p><em>Más tarde, el Sultán mandó llamar a otro sabio, pues no estaba tranquilo con el dichoso sueño. El sabio llamado, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:</em></p>
<p><em>&#8211; Excelso Señor, ¡gran felicidad os ha sido reservada! El sueño significa que sobrevivirás a todos tus parientes.</em></p>
<p><em>El semblante del Sultán se iluminó con una gran sonrisa y ordenó que entregaran cien monedas de oro al sabio.</em></p>
<p><em>Cuando este salía de Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:</em></p>
<p><em>&#8211; ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho del sueño del Sultán es la misma que hizo el primer sabio ¡No entiendo porqué al primero se le pagó con un castigo ejemplar y a ti con cien monedas de oro!</em></p>
<p><em>El sabio sonriendo respondió:</em></p>
<p><em>Amigo mío, todo depende de la forma en la que se dice. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.</em></p>
<p><em>La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir profundamente. Pero si la envolvemos en un delicado  embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
</td></tr><table>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://el-proceso.com/2018/10/06/eres-consciente-del-poder-de-la-palabra/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>

<!--
Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: https://www.boldgrid.com/w3-total-cache/?utm_source=w3tc&utm_medium=footer_comment&utm_campaign=free_plugin

Almacenamiento en caché de páginas con Disk: Enhanced 
Carga diferida (feed)

Served from: el-proceso.com @ 2026-10-21 22:30:27 by W3 Total Cache
-->